jueves, 30 de agosto de 2012

Ecce Hommo, sainete pop


Del latín “Este es el hombre, más bien aquí tenéis al hombre”. Una de los motivos artísticos más representados en el arte de occidente y cristiano, ha saltado a la primera línea informativa a partir de la restauración voluntaria por parte de Cecilia Giménez
Hay mucho “ecce homo” repartido por el mundo. Tiziano, Durero, Caravaggio, El Bosco y Murillo entre otros han representado el momento en el que Poncio Pilatos muestra ante la multitud un hombre magullado para ser sacrificado en la cruz. Luego la fe, los catecismos y la historia que sitúen a Pilatos, al Ecce Homo, al pueblo de Israel y al que pasara por allí, donde gustosamente cada cual prefiera ponerlo.
Parece ser que el Ecce Hommo que se cuestiona fue pintado por Elías García Martínez durante uno de sus veraneos en la localidad de Borja al filo del cambio de siglo entre el XIX y el XX. La obra, según reza junto al fresco fue “fruto de dos horas”, y hay quién apunta que se inspiró en un Ecce Homo anterior que pintó Guido Reni, y que todo fue tan improvisado que ni siquiera preparó la pared con la imprimación mínima adecuada para que aquello pudiera perdurar.
La verdad es la obra de Elías García no había alcanzado jamás ninguna notoriedad. Sin ánimo de ofender a nadie, parece ser que la obra pasaba inadvertida para todo el mundo. Únicamente, el notable deterioro que sufría el fresco, era comunicado verano tras verano por los familiares del autor. La otra persona que se preocupó y ocupó fue Cecilia,  la entrañable jubilada que agarró unos pinceles y toda su ilusión para repintar los desconchones de una pared húmeda.
El alboroto mediático de la pasada semana puso de manifiesto varias cuestiones. En primer lugar, qué desocupados deben de andar por el mundo en general para que diarios, semanarios, prensa, radios y televisiones de todo el mundo pongan en primera línea de fuego la anécdota en cuestión. El verano da para estas veleidades informativas y otras pocas más.
Por otro lado, resulta paradójico el tratamiento de la noticia que se ha realizado por esos mundos del asunto. Supuestamente ellos son los serios y España es el país que caricaturiza sus obras. Digamos, que en una especia de metáfora que apunta hacia la manía tan española de tratar su propio mundo
Algunos titulares se han visto reflejando el Ecce Homo como de gran obra religiosa española, vamos como si un grafitero hubiera tomado la Capilla Sixtina y hubiera dejado por ahí iconografía de nuestro tiempo. Nada por imaginar, echénle usted las trazas japonesas del manga de moda, por ejemplo.
Hace unos años, cuando el Cristo de Dalí moraba en el Art Gallery de Glasgow fue acuchillado por un perturbado. No se montó tanto lío ni mucho menos. Lo suturaron, lo llevaron al Museo de Arte Religioso de la propia ciudad, justo en frente de su abanderada catedral.
Imagino, que también tendría su interés reflejar la cantidad de pinturas, esculturas y edificios que caminan hacia la ruina porque no hay una “Cecilia” que le preste el menor caso.
Por otro lado, y lo digo sin ánimo de provocar, la obra inconclusa de la amorosa jubilada, que con sus pinceles y todo su amor, trataba de servir a su iglesia del modo que se ha hecho siempre, es decir, por amor al arte, ha adquirido un valor que jamás tuvo el original.
Algunas voces se alzan para pedir que se quede el Ecce Hommo pop, que actualmente luce sobre la pared de la iglesia de Borja.
Tras la zozobra inicial, el cachondeo y la frivolidad parece ser que el equipo profesional que ha tratado la posibilidad de restaurar el de Elías García, dice que no hay problema alguno para recuperar el original, y para obtener una impresión del nuevo icono. Me alegro.
El derroche de amor de Cecilia ha conseguido que el almidonado ayuntamiento se preocupe de restaurar el original, que el pueblo zaragozano, cercano a Tarazona, se sitúe en el mapa, que la gente sepa lo que es un Ecce Homo, y crear una obra que va más allá de los cuadritos que la devota aficionada pintó a lo largo de su vida.
La cultura pop tiene estas cosas, de la reproducción de la normalidad, de lo cotidiano, y la caricatura de ambas, se alza una voz que grita un mensaje. Cecilia transmite que la gente es la que crea su mundo, y que el único que puede equivocarse es el que hace algo. Lo carroñeros que viven del error ajeno no suelen volar alto, aunque dominen la media altura. Y que el arte es imperfecto. El arte surge del exceso. En este caso de amor.

miércoles, 22 de agosto de 2012

Puntos Cardinales

Desorientados, sin rumbo. Desde el norte de la derecha al sur de izquierda. Al oeste Obama, en campaña y vendiendo una recuperación económica que le quedaría coja con Europa rozando el cataclismo. Y al este, … pues como se mire. Al este está Italia al que parece ser que unen a nuestra suerte, también está Grecia gritando más flexibilidad para poder cumplir, después Oriente Medio, los chinos comprando deuda europea,…
 
La voz inglesa “all at sea”, viene a definir el momento psicológico en que nos encontramos. Durante una experiencia personal  un amigo me vino a rescatar la expresión en cuestión para explicarme que lo que por allí pasaba, ya había ocurrido otras ocasiones a muchas personas como yo.
El estado inicial de euforia hacia todo nuevo debía desembocar en esa fase de confusión desorientada. De incomprensión del entorno, y con la aguja del rumbo dando vueltas sobre sí misma, sin saber muy bien en que momento pararla para tomar la decisión.
 
Después, vendrá, y vino una tercera fase donde tocaría adecuar lo bueno de la primera fase para combatir la segunda. Naturalmente habría el retomar el origen de todo para abordar el futuro. Vamos, adaptarse sin dejar de ser uno mismo.

Que como me vino todo esto a la cabeza. Pues ,después de rebasar el socorrido “pues no tengo la menor idea”, andaba yo leyendo noticias de diverso pelo donde apuntaba una situación económica con un ligero repunte. Por otro lado veo a la clase política europea disfrutando de sus acostumbradas vacaciones. Muy tentador eso de pensar que si la cosa mejora con los padres de la patrias de media Europa mezclando yates, playas, marivent, rocíos y otras hierbas...
Casi mejor que se queden donde están y aunque la cosa no esté para tirar cohetes, por lo menos todos estamos más tranquilos.
Luego se pone a uno pensar, que en las islas del Caribe, del Pacífico, y repartidos por sus mansiones los especuladores deben de andar vacacionando también contando los dineros expoliados, malversados, reinvertidos, re-evaluados, inflados e imagino que requeteespeculados.

La desorientación general es mayúscula. Mientras la cosa mejora en los mercados, la sensación es como de “calma chicha” para el septiembre que se avecina. Ya se van lanzando las líneas maestras. El BCE algo va a hacer con al deuda española. Dicen que los mercados mejoran porque la intervención está a la vuelta de la esquina. Y más recortes.
Hay quien se pregunta si queda hueco. Pues espacio queda, sobre todo por el lado donde NO se va a plantear, administración del estado, y carga fiscal a los más poderosos económicamente hablando. Sería mas clásico tocar, pensiones, subsidios, impuestos directos,...
 
Para ir preparando el terreno, alguna voz del gobierno anuncia una campaña para hacer partícipes a todos los españoles del rescate del país. Dicho así, parece infantil, naif. Pues lo es.
El procedimiento es muy claro. Rescate, que lo llamarán "light", por aquello de que será más humano que el de Grecia, Portugal e Irlanda. Campaña, de que ahora sí, España somos todos, que los recortes que vendrán propiciará la salvación de España.
Lo de siempre lo mío es mío y lo tuyo de todos. Cuando había beneficíos no se llamaba a repartir.

Mariano regresa al Océano cegador, con la espiritualidad fingida del que desde el Rocío onubense se larga el alegato de un brahaman hinduista: “A veces estamos pensando siempre en lo material, y al final los seres humanos somos sobre todo personas, con alma y con sentimientos, y esto es muy bonito y me reconforta mucho".
No sé si esto es una revisión al talante de Zapatero, pero vamos después de años aturdiendo al personal sobre rentabilidades, números, bajar impuestos, activar la economía,…”
Pues eso, que a cualquiera nos miden la legitimidad entre lo hacemos y lo que decimos. Y en pleno cegazón desorientado de la política nacional uno se acuerda los puntos cardinales. ¿Hacia donde vamos?

El Centro de Investigaciones Sociológicas avisa que ahora mismo el pueblo está desencantado con la democracia. Y que muchos no irían a votar. Los dos grandes partidos pierden presencia nominal en votos, y representación porcentual en las instituciones. UPyD avanza con Izquierda Unida para romper ese bipartidismo imperante en nuestro país en las últimas tres décadas. Si esto se afianzara el poder de los llamados partidos periféricos perderá interés. Es decir, malas noticias para los implicados.

Además, al sur de la izquierda aparece Sánchez Gordillo, y el norte de la derecha Mario Conde
La escenografía de unos y otros es opuesta. Al sur de la izquierda caminan en plena ola de calor de pueblo en pueblo. Sombreros de paja, con indumentaria colorida, corta o recogida. Pañuelos palestinos y actos testimoniales simbólicos. Un banco, un supermercado, una finca,… Y prometen más sorpresas.
Los medios está enfocando, y aunque el arrastre de gente es testimonial también, al final, en el S.XXI el seguimiento se mide por las audiencias televisivas. Al sur de la izquierda, mezclan alegatos sobre la usura de los bancos, sobre paro, sobre trabajo y sobre derechos que todo el mundo entiende. Cuando el discurso apela a la conciencia de clase y algún que otro concepto más puramente marxista el español medio se pierde y/o se asusta. Pero en un país todas la voces enriquecen. Y ahora más que nunca necesarias.
Quizá no resulta muy lógico que dos ministros durante el perezoso Agosto enfoquen de un modo tan directo a Sánchez Gordillo. Un gobierno que le cuesta hablar, se quedan pocos de guardia y hablan del mismo,… Raro.
Quizá alguien esté enfocando la venta de un orden necesario para salir del agujero y vender la marcha de labradores como revuelta intolerable e inconsciente. Ese discurso tan conservador de que el pueblo debe de hablar una vez cada cuatro años. El pueblo es soberano, y puede hablar cuando quiera.

Al norte de la derecha aparece Mario Conde con una escenografía que roza el mandato divino. Con enciclopédico fondo, y la foto majestuaosa del padre del rey, se vuelve a vender la entrañable amistad tantas veces aludida.
Soluciones para activar la economía, modelo territorial autonómico en vías de extinción, Deslegitimando el mandato de Rajoy e indignado con al entrega de la soberanía española al mercado internacional. Conde aparece retador, dispuesto a enfrentarse cara a cara con políticos y periodistas, dice que para “desesmascarar”. Me muero de ganas. Lo reconozco.
Conde intentó su desembarco en la política con el CDS, y el fracaso no fue casi ni sonado. Posiblemente asistiremos a una situación intermedia entre la ignorancia del candidato y por el previsible linchamiento del PP. No obstante dispone de una plataforma informativa con cierta fuerza, por lo que cobra fuerza la tesis del linchamiento, y la falta de reconocimiento moral de alguien con delitos financieros en su pasado aparecerá con mayor o menor elegancia. Seguro que más de lo segundo

No lo sé, miro al norte, al sur, al este y al oeste, y veo mar, mucho mar. Si alguien ve tierra por algún lado, por favor, que lo grite. La cosa es que si no la vemos pronto nos sumergimos, y ahora mismo tampoco veo fondo para encomendarme al efecto rebote. Dicho todo esto sigo teniendo confianza. Dicen que es lo último que se pierde. Queda poco más por perder. ¡Resistan! Dijo Cela que era la cualidad más notable para triunfar en España.

miércoles, 15 de agosto de 2012

La Escopeta Nacional


El gran Luis García Berlanga retrató a un país a través de sus “Escopetas Nacionales” hace unas décadas. Desde la sátira y el humor. Desde esa peculiar lente que siempre le acompañó desnudaba vergüenzas y verdades. Entonces hablaba de como la España tradicional se abría a una época de libertades. Desde el prisma de una familia noble que simbolizaba una España que olía naftalina y que caminaba hacia la luz del primer intento democrático sólido. Algún escarceo anterior murió en el intento.
Berlanga acostumbrada a burlar la censura franquista a través de sus obras maestras Calabuch, El verdugo, Bienvenido Mister Marshall, entre otras, era un consumado artista en aumentar el PH de una risa para flagelar toda una clase social, todo un modo de hacer, la propia infraestructura social de un país tan ansioso de salir del rancio españolismo mediopensionista que nos invadía hacia una Europa mucho más perfumada.
Berlanga siempre resumió el arte de escapar a la censura en un pensamiento que repitió en no pocas entrevistas. Aquello de que si querías contar algo bastaba con mostrar un pecho femenino en la escena anterior, imagino que un beso apasionado ya podría valer. Las tijeras del censor cortaba el “obsceno” beso para dejar al aire esa cinética escena en Bienvenido Mr. Marshall, cuando el “convoy” del presidente norte-americano pasa de largo de Villar del Río. Alguien podría pensar que los americanos pasaron de largo de España cuando implementaron aquel Plan Marshall que trataba de reflotar una Europa destruida por las guerras mundiales.
Regresando a las Escopetas Nacionales , Berlanga fotografía a un país a través de una familia aristócrata venida a menos. Con títulos y tradición, y unos aires de grandeza que se estrellaban con la dura realidad.
Fue la época donde este país adecentó su imagen. Cambió, sobre todo lo externo para vender una Transición ejemplar y fundamentalmente, por lo que se ve hacer negocios.  EN realidad, y sin negar avances en todos los campas, si se rascaba, cómo en aquellas Escopetas Nacionales las cacerías a la sombra del franquismo donde reunía las crema financiera, política y religiosa cambio pocas caras. Pasamos de Toledo a Zimbabue, de jabalíes a elefantes u osos. Pero vamos que a la puerta, aparcados los mismo coches.
Regresando a nuestros días, ni el más afilado Berlanga poría plantear un país avergonzado de sí mismo. Con una cura de humildad histórica.
Cuando nos creíamos alguien, viene los de siempre para decirnos que nos quedemos ahí. Que somos un país de servicios. Con una pregunta que aparece en varios medios eruopeos, pero donde ha empelado España todos lo fondos recibidos en las últimas dos décadas.
Mientras tanto pasamos un agosto al borde del rescate. Mientras Rajoy descansa en Galicia, por el resto del mundo parece que no descansa nadie. Obama al pie del cañón dividiendo su tiempo entre la preocupación por Europa y las elecciones de noviembre. Monti  acude a Alemania y Finlandia. Pide tiempo y avisa a navegantes. Como se pare el Euro, se para el mercado, y los usureros que andan financiándose prácticamente en negativo mientras otros pagarán unos intereses que valen por el completo recorte en educación.
Por otro lado el aviso del líder italiano anuncia un panorama nada descartable. En Italia los populistas seguidores del defenestrado Berlusconi, ya hablan de volver a la lira. D fondo un resentimiento hacia Europa. Lo mismo aquellos que tras la celebrada Mastrich que fijó el anunciado Euro anunciaron los rpoblemas de la inoiperancia de una única moneda sin unión bancaria y fiscal podría propiciar que los paises expansionista se montaran ene la caballo del dinero para plantear otro tipo de dominio.
Nada descartable que con el otronño caliente que se plantea en España, con rescates y recortes en el horizonte alguien lance el mensaje de la inoperancia de un Banco central Europeo que no defiende con la energía que se le presupone al Euro.
Empieza a apestar un poco como una clase política que comienza a ser más un problema que una solución se concentran en mantener unos índices económicos obviando a la gente que lo sustenta. Al final tendremos tan controlada la inflación como el propio hambre, o las estrecheces, o casi peor la falta de futuro de una generación obligada a levantarse para pedir lo suyo.
El disparate es tan mayúsculo que hasta el Rey retrasa su llegada a Marivent para vender una reunión de trabajo con los representantes sindicales. Sí, he dicho el Rey y los sindicatos. La ola crece cuando el alcalde de Marinaleda abandera la expropiación de varios carritos de comida de dos supermercados para repartirlo por comedores sociales de Sevilla, en protesta por la cantidad de alimentos que tiran lo supermercados diariamente por no comercializarlos a tiempo.
Siendo poco elegante lo primero. Quizá resulta moralmente mucho peor lo segundo.
Por otro lado 200.000 españoles que cobran unos 400 euros de un fondo bajo el nombre de Plan prepara sufren un retraso en el pago coincidiendo con el debate nacional sobre si se reueva esta prestación a no. Como estaos en España y este plan está destinado a parados de larga duración para que encuentren un trabajo, nadie les prepara para nada y el éxsito de reinserción del mercado alboral naturalmente se mueve bajo índices bajísimos.
Mientras tanto el presidente del gobierno interrumpe sus vacaciones en Galicia para pasarse por Marivent, despacha con el rey, renueva el plan Prepara y se marcha unos días a Doñana. Que para eso es presidente del Gobierno.
Hablando de Parques Nacionales. España arde. El peor verano que se recuerda. El 20% de recorte en los presupuestos antincendios del presente año se justifica por la gran inversión en años anteriores como si el bosque entendiera de algo de esto. Por otra parte, la suma de fallecidos, vidas enteras destrozadas, recursos naturales esquilmados ya tiene precio. Lo digo por aquellos que en la socorrida pieza de un telediario suelen hablar de pérdidas de daños incalculables.
Y cierro volviendo a Berlanga. Dicen que el último cine de Berlanga era menor. Que después de las obras maestras ya mencionadas en párrafos anteriores llegó “Todos a La Cárcel”. Allí los políticos y empresarios unidos al ladrillazo campaban a sus anchas. Desde la misma cárcel seguían construyendo y maquinando. No podemos hablar de premonitorio porque el panorama ya estaba a la vista de todos. Los delincuentes de supermercados cumplían condenas, mientras los de siempre parecían que hasta lo disfrutaban. Para que me entiendan, los de los carritos del súper y los de las comisiones o cesantías a costa del erario público.
 Ah sí y Mariano sigue de vacaciones. Vamos Agosto en España.

lunes, 6 de agosto de 2012

Chavela, el lamento hecho himno

Escribo desde la lejanía del admirador sin fanatismos. Ni siquiera me distingo por realizar un seguimiento leve de los géneros musicales que tocó Chavela Vargas. Yo, como tantos otros, la descubrimos en su resurrección de los 90. Desde el mismísimo infierno asomaba una cabeza ya plateada para mostrar a iniciados, adolescentes con las motivaciones mundanas del momento, que llorar era bueno. Mi generación la educaron bajo el error de que los hombres no lloran. Chavela nos enseñó que lo que duele tiene que asomar. Que si no, se queda dentro. Y que la profundidad de la pena nunca se olvida, pero para superarla hay que mirarla de frente, contarla y cantarla, en su caso hasta desnudarla. Sanadoras, lágrimas dignas, como si fueran flores de Bach. Un empacho de verdad.

Quién pudiera reír como llora Chavela. Les suena. Y no es una frase hecha. Como todo en la vida, es decir la risa y el llanto hay que saber hacerlo bien. Hay lágrimas que no estremecen, que no provocan sentimiento alguno, se asiste al lloro como un espectáculo ajeno, donde no hay ni el más mínimo motivo ni siquiera para entristecerte. Con la risa exactamente lo mismo. Las hay intensas, que contagian, abiertas, felices, partícipes,…y por otro lado las ajenas e incomprendidas.

En ambos casos su mal o buen uso puede arrojar el efecto inverso. Las risas que provocan lágrimas, los lloros que provocan carcajadas. Eso sí no confundir con tristeza o alegría que por ahí se puede llorar y reír incluso simultáneamente.

El sentimiento se apoya en la capacidad para transmitirlo. Y la habilidad de cantarte una experiencia monstruosa, con el amor de fondo, el desamor al frente, y el abandono hasta de uno mismo.

Una de esas situaciones que muchos se guardan pará sí, que no contarían en la vida, que escuchan en silencio, con las lágrimas contenidas, o sin contener, depende como te coja, y que las soportas porque las disfrutas. No porque todas tengan el sobrevalorado “final feliz”. Sino porque te hace humano, y piensas que eso que siente alguien, es exactamente lo que sientes en carne propia.

Unos lo cantan desde el talento y la valentía de hacerlo. Y otros se alimentan para reforzarse en todos los sentidos.

Símbolo mexicano nació en Costa Rica. Como todos los símbolos el origen siempre es lo de menos. Decir a estas alturas del S.XXI el vanguardismo de una mujer absolutamente adelantada a su tiempo da hasta un poco de pudor. Por tópico y por manido. Pero desde luego que una mujer de nacionalidad mexicana, que vestía como un hombre, que fumaba, que bebía y que llevaba pistola no era el prototipo de mujer de mediados de S.XX. Y no digo sólo en la colorista y la ecléctica México. Crisol de culturas.

Su cuerpo y su alma vivió intensamente. Recuerdo entrevistas suyas a mediados de los 90 donde mezclaba borracheras monstruosas con armas de fuego, y velorios alegres y alcohólicos Un anecdotario vital al borde del abismo. Justo en el centro de la plenitud. Lo que se dice beberse la vida. Sin un sólo hielo. Por supuesto.

Esas entrevistas llegaron al hilo de su resurrección de los 90. Se apoyó en el cine y los cineastas para asomar de nuevo su gabán rojo. El rastro comienza por Pedro Almodóvar que “pensó en ella” a través de Luz Casal, para mantener el concubinato en colaboraciones en Kika, La flor de mi secreto, Carne trémula… Un idilio con España que independientemente de grandes premios musicales y culturales que se sucedieron en su etapa final, Chavela obtuvo la Gran Cruz de Isabel la Católica. Así pasó a su excelencia como ser humano, sumó la reverencial Excelentísima.

Todo un modelo de autenticidad y coherencia. En los tiempos que corren no una cuestión menor. En honor a ella, sería muy tentador terminar estas líneas con aquello de que “ojala que te vaya bonito…”, que seguro que le irá. Y no voy a decir que mejor que durante su vida en la tierra, porque si esta historia va de vivir, nadie podrá decir que no lo hizo. La intensidad de sus cantados desengaños esconden la plenitud arrebatadora. El que siente mucho lo que pierde, es porque era enorme lo que tenía.





En una entrevista le preguntaba con que canción le gustaría despedirse. Y lejos de caer en letras más algodonosas, ella respondió con seguridad que “Las Simples Cosas”.



Uno se despide
insensiblemente de pequeñas cosas
lo mismo que un árbol
que en tiempo de otoño se queda sin hojas
al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas
esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.




Recuerden. Corazón que duele, corazón que late. Y tampoco me despido, porque no me gusta

Y además, el artista no muere, transciende. El cuerpo deja el espíritu y el recuerdo. Y hasta que alguien beba de él, Chavela seguirá viva.

miércoles, 1 de agosto de 2012

De mamandurrías y patatas calientes

Semana de mamandurrias, artistas del regateo de responsabilidades y desgañitadas voces de auxilio.  Voy al diccionario y admiro la definición de mamandurrias. Lo que me imaginaba. “Sueldo que se disfruta sin merecerlo, sinecura, ganga permanente".

¿De quién hablamos? Esta definición ya me va cuadrando, pero me temo que nada que ver con el enfoque que se tiene desde la Puerta del Sol.

Con los tiempos que corren algunos políticos como la señora Aguirre que ha ganado buena parte de su prestigio por andar por el alambre sin aparente sufrimiento. Más bien disfrutando el trance que corresponda para hablar en nombre de sí mismo.

¿A quién se refiere la presidenta de la Comunidad de Madrid? A los funcionarios, a los estudiantes, a los sindicatos, a los mineros, a los parados, a lo que han perdido a su enfermera que les asiste dos horas a la semana de lunes a viernes, al que acudía a un curso de artesanía que le estaba haciendo olvidar tres eternos años de malos tratos, o drogas o cualquier otro rincón oscuro de la sociedad.

No creo que fuera dirigido a la legión de asesores a sueldo que tiene cada organismo. Algo más de un centenar parece ser que sólo tiene el Ayuntamiento de Madrid. ¿Cuántos tiene cada diputado? Porque no utilizan funcionarios que ya están en el engranaje del estado. Imagino que es más incómodo trabajar con alguien que pagamos todos y que no debe lealtades inequívocas.

Si lo que quiere decir que es hora de trabajar y arrimar el hombro. Desde luego el mensaje no debe ir a los que no tiene nada que trabajar, ni ningún hombro cercano al que arrimarse. Imagino que funcionarios y sindicatos en el punto de mira. Pero la que presume de hablar tan claro, lo mismo tampoco es para tanto.

Al final la señora Aguirre se queda en algo más anecdótico que otra cosa. La historia de su vida. Una dama del partido, de toda la vida, con una opinión que en ocasiones se utiliza con la zalamera práctica política del globo sonda. Que arranque Esperanza soltando lo que sea a medio camino entre la verdad incómoda, la media verdad interesada, y lo que le va dando la gana. Y luego ya lo dejaremos entre lo que íbamos avisando o el silencio tan emparentado con el olvido.

Mientras tanto, la clase política española a la búsqueda de la palabra que baste para sanar. Es decir, canto desesperado para poner el altavoz en la palabra del BCE, del Bundestag, de Merkel, de Monti, de Draghi, de la autoridad reconocida del día para que juegue con la supuesta confianza que despierta un país en los mercados. En unos días nos movemos 100 puntos arriba, otros cien para abajo.

Ese baile de confianza no hace más que confirmar que estamos dentro de un juego económico en el que se ponen  a jugar diversos índices desconocidos hace apenas unos meses, que tiene acongojado al personal, mientras que su vida diaria tampoco es que se altere mucho. Es decir, los que no tienen trabajo siguen sin él, y los que lo tienen andan entre el temor a perderlo y la congoja de unos dividendos cada vez menos solventes.

Y en ese juego varado de vender a los españoles lo mal que estamos, y lo necesario que somos todos para salir de algo que nos han metido unos pocos. El mensaje, como si fuera un virus mutante, tiene una versión hacía el exterior que habla de una solidez de una economía que en nada tiene que ver con países que ya fueron intervenidos.

Resumiendo, para adentro estamos muy mal, para afuera somos sólidos.  A los que hablan les gustaría que los de fuera se tapen las orejas cuando se habla para el público español. Y cuando se habla para afuera gusta vender la gestión a medio camino entre la esperanza de que salimos adelante, de que se nos respeta y de que si no salimos antes es porque no se nos ayuda lo suficiente.

Hay un verdadero problema entre lo que pensamos para adentro y lo que decimos para afuera. Esto en el S.XiX no tendría mayores problemas. Uno va a negociar lo que sea, se baja lo pantalones o no, ante el mandatario europeo que toque. A la vuelta podría vender la versión habilidosa que sea que nadie te iba a decir lo contrario.

Ahora hay que tener mucho cuidado sobre si el rescate de fuera es la línea de crédito de dentro. Entre si Alemania nos está ayudando o ahogando. Si Draghi nos ayuda o no. Si estamos sin un pavo o tenemos unas bases económicas sólidas.

No faltará que algún iluminado acabe echándole la culpa al mensajero.

Los medios de comunicación cada vez tiene un contorno menos definido. Y mientras en las oficialistas televisiones enseñan la versión oficial, las redes sociales multiplican las protestas.

Desde el conflicto de los mineros, hasta concentraciones a la puerta de organismos de diferente índole.

Que nadie se olvide que las medidas que se anuncian a bombo y platillo en un consejo de ministros, o más soterradamente en la página oficial del gobierno y en inglés, puede dar con personas de carne y hueso en la calle.

Y todo esto con muchas de las medidas anunciadas en estado latente, aún no efectivas.

Y mientras la gente ahoga su cabreo con los calores estivales, todo el mundo escurriendo el bulto y echándole la culpa al otro. Felipe Gonzalez habla de los errores de Aznar y Zapatero.  Vamos que todo empezó con la Ley del suelo y Zapatero no paró el caballo desbocado.

Rato carga contra Zapatero, Salgado y Fernández Ordoñez y de Guindos.  Unos porque le empujaron hacia unas condiciones de fusión que el como presidente de la corporación no tuvo los arrestos de parar. Y el último por perpetrar el ajusticiamiento y no escucharle.

Fernández Ordoñez carga contra la gestión de Rato y la ola de desprestigio propiciada por Rajoy, Salgado dice que ella hacia política en función de los datos que tenía, es decir, la culpa es de los técnicos. El gallego Gayoso dice que el sólo firmaba.

El verdadero espectáculo de la patata caliente. Cógelo tú.  No, yo no lo quiero.  Yo hice lo que pude. Tú tampoco. Teníamos la información que teníamos. Situación de recesión sin precedentes. Mas excusas que razones en un marco de pantomima mayúsculo.

En definitiva, la culpa la va tener el peatón, el profesional por cuanta ajena o el autónomo, el estudiante y el minero, o directamente el funcionariado. Para los banqueros los políticos, para los políticos los banqueros, para los dos la recesión, para la recesión el pueblo que no consume, para el pueblo todos menos ellos, para lo que trabajan los que no lo hacen, para los que no lo hacen los que trabajan,… para lo americanos Europa, para Alemania los países del sur, para los países del sur los alemanes…

En definitiva, un ejercicio maestro, perfecto y cerrado. Para mi la culpa es tuya, para ti naturalmente que mía.

Si alguien ve pasar la autocrítica por algún lado que le diga que se peque una vuelta por España. Cada día estoy más convencido que las grandes frases de la cultura popular del tipo que “de los errores se aprenden”, se suelen aplicar para los ajenos, no para uno mismo. Ahora va a resultar que todo el mundo hizo lo que debía hacer. Como decía la caricatura mítica del dibujante, no meno míutico, Forges con ese aire entre lacónico y resignado: “Pais,…"